jueves, 28 de noviembre de 2013

Viviendo en la carretera (Sonorización)






En esta ocasión ocuparé el espacio para escribir un poco sobre lo que es viajar con una banda o trabajar dentro del equipo de montaje de un espectáculo. Es un trabajo de muchas maneras satisfactorio, pero que también tendrá sus  inconvenientes. Podemos evitarlos si  como ingeniero o técnico tienes una buena disciplina y ética laboral.

Ponernos la camiseta.

Como primer punto, debemos entender que formamos parte de una banda o de un espectáculo. Nuestro trabajo está fuera de reflectores y entrevistas de promoción, alejado de sesiones fotográficas, pero  es igual de importante.  Por mínimo que parezca un error,  puede traer una serie de consecuencias catastróficas, si por el  contrario ponemos atención a todos los detalles el espectáculo fluirá  de la manera más tranquila.

 Toda banda debe de pensar que su equipo técnico, es la parte fundamental para que su performance sea disfrutado por el público. Si la banda tiene la confianza en su staff,  sólo se preocuparán de  tocar y de transmitir su energía; si por el contrario la banda se encuentra con un staff que no conoce o que no ha trabajado con ellos, el artista tocará con desconfianza con dudas y esto generara en un  mal ambiente de trabajo. Sobre todo que la comunicación no es la adecuada.

Nosotros como técnicos o ingenieros, cuando solo trabajaremos por una ocasión con esta banda o artista, debemos ser los primeros en hablar con ellos para poder saber cuáles son sus necesidades, sus requerimientos técnicos. Conocer a los miembros de la banda, sus instrumentos y tracklist
Tomar notas durante el soundcheck es importante para conocer ayudar un poco al performance como quien hace los solos, cuales son los temas fuertes , en que temas el cantante tendrá problemas con la acústica del lugar, todo esto generara confianza en los músicos.

Claro que es inevitable tener problemas, hay que recordar que muchas veces es una lucha de egos. La experiencia me ha enseñado que al final de cuentas tu trabajo hablara por tí.
 Si el show suena bien cualquier conflicto previo desaparecerá. Siempre hay que respetar el trabajo  de los músicos y tu trabajo.



Paz interior.

Esto no tiene que ver con  una frase budista o de Kung Fu. 
La paz interior tiene que ver con el fluir del espectáculo desde adentro del escenario, al igual que un chef que puede reconocer si su trabajo es bueno si el comensal disfruta de su comida, el espectador también con sus gritos aplausos baile, llantos y gritos, nos dará la pauta para entender que el show fue un éxito.

Pero esto que podemos ver  desde afuera, tiene que ver por la disciplina dentro del escenario. Cumplir con los tiempos de montaje, horarios de soundcheck, ensayos de la banda,  conocer tu sala o el lugar donde se realizara el concierto, para hacer solo los pequeños cambios que  necesiten las canciones.

 Una de las cosas que no se pueden pasar por alto dentro de esta paz interior es el monitoreo de la banda, muchas veces las bandas pasan por alto esto.  Sobre todo las bandas que van empezando y que tiene la  ilusión de presentarse en bares  o pequeños lugares, aceptan las condiciones del local donde el monitoreo es nulo o  solo un retorno con la misma mezcla que sale a la sala.

Sin embargo para nosotros  como ingenieros, el que la banda se escuche dentro del escenario nos facilitara hacer una buena mezcla para la sala. Entre mas cómodos los músicos sientan  una buena mezcla de monitores, mejor será su performance y no caerá en inseguridad  ni desconfianza con lo que escucha el espectador. 
Creo que es indispensable que los músicos reconozcan la importancia de tener un responsable de monitores.

Los técnicos que formaran parte del staff, también son los responsables de esa paz interior del músico. Como asistentes del ingeniero principal,  sabrán estar atentos para necesidades como el cambio de una guitarra, cable o micrófono que  represente problema durante el show. Estos pequeños detalles dan fluidez al concierto.

Fuera de cables.

La disciplina no solo debe de ser dentro del mundo de los cables y  consolas, ni  solo dentro del escenario y del parte del trabajo. De por sí, el trabajo es pesado pasar tanto tiempo de viaje requiere de disciplina en otros aspectos.

Las horas de descanso son fundamentales, buscar el momento de descanso y saber disfrutarlo. Dormir aunque sea en un autobús o van, aviones o aeropuertos es fundamental el descanso.

La alimentación es fundamental, para poder trabajar fecha tras fecha. Esto no quiere decir que se tenga un régimen estricto; es más en el sentido de comer bien, llevar una dieta lo más sana posible, una hidratación constante durante las horas del montaje, el espectáculo y en el viaje.

Más allá que la mítica vida del rock star de fiesta, debemos pensar en lo que nos motiva vivir de viaje, porque si bien no somos los que aparecemos bajo las luces, lo que escucha la gente, lo construimos nosotros.

No digo que no deba existir ese momento de relajación  de convivir, tomar una cerveza o salir de fiesta. Simplemente no debe  ser el pan de cada día
Convivir  y divertirse harán un mejor equipo de trabajo, pero vivir de una fiesta eterna nos pasara factura.

 Recomendaciones:  la lectura, aprender un poco de los lugares que se van a  visitar, darse un tiempo también para el ejercicio, a pesar de lo extenuante que puede ser el montaje , los tiempos muertos si no se aprovechan terminaran por desgastar.

 En fin como conclusión disfrutar de la vida en la ruta es una cuestión de  orden y  libertad de entender la responsabilidad  y   beneficio de una buena ética de trabajo. Después de todo, también podemos hacer parte de nosotros esos aplausos al final del show.

Raúl Beltrán realiza producción en Ad Libitum
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