martes, 4 de marzo de 2014

Audio Forense: Buscando la verdad





El caso Watergate en los años 70, utilizó las conversaciones telefónicas entre los miembros del gabinete  del Presidente Nixon, vinculado al espionaje.

Fue la primera ocasión que el audio forense demostró su fuerza potencial. Si bien es cierto que la mayoría de las grabaciones hasta antes de 1990 eran totalmente análogas, se ha llegado a pensar que con el sistema digital, recrear o "fingir" un audio es más sencillo ahora.

De la misma manera que en otras disciplinas, el audio forense ha evolucionado y encontrado soluciones sorprendentes a los nuevos sistemas digitales.

En este blog analizaremos las búsquedas más comunes por un especialista en Audio Forense 

Autenticidad

Esta sería la primer característica que debe comprobarse, pues nada sirve realizar un estudio a profundidad de un segmento auditivo si la muestra es falsa. Es la prueba más importante y normalmente la que debe ser realizada por un perito bastante experimentado. Cabe mencionar que verificar su validez puede ser el proceso más caro del estudio.

En esta etapa se puede verificar con varias técnicas. Una de ellas es revisar la red de frecuencia eléctrica del día en que se supone se realizó la grabación. Todas las grabaciones son susceptibles de modificación en la zona de los 50 o 60HZ dependiendo su origen. Es otra forma de comprobar que la grabación se hizo durante el día determinado y la zona determinada. En digital el problema es un poco mayor, pero también se dejan rastros de truncación de bitaje o anormalidades en la suma de cuantización para reconocer ediciones en el material.


Resalte Forense

Es la etapa más reconocida del audio forense. Típicamente se trata de "limpiar" o remover ruidos no deseados para hacer más inteligible la grabación. Puede describirse un poco como un proceso arqueológico. Se trata de recuperar cautelosamente y sin daño a la grabación original. Otra perspectiva sería como "desmaquillar" a una top model para encontrar las imperfecciones naturales en su piel y mostrarlas en una fotografía lo más nítido posible.

Inteligibilidad

Normalmente vemos la inteligibilidad como la facultad de comprensión para pronunciar o desarrollar claramente un sonido. En el audio forense se relaciona más con los aspectos técnicos de la grabación; el entorno, la fase acústica, el tipo de dispositivo. el formato. Se trata de descartar las fallas en la grabación a partir de su proximidad, colocación, direccionalidad y otros detalles que afectan la grabación.

Fonética Forense

Está muy relacionada a la biometría de la voz. Apoyada en peritos de fonética y lingüistas, se buscan referencias de gentilicio (zona donde se grabó el sonido o el origen de la persona que habla), análisis de espectro en resonancias, pues las diferentes partes de la boca, los dientes, lengua y labios, producen marcas en el espectro de frecuencia comunes en ciertas vocales y consonantes. De esta manera pueden relacionarse dos grabaciones con la misma persona.

Biometría de voz

Esta área está particularmente relacionada con los modelos de la voz humana. Se utiliza para descifrar un origen a partir de un proceso aplicado tecnológicamente, digamos, como suena una cierta voz cuando se escucha a través de un circuito del teléfono celular.

Es una ciencia nueva, que toma cientos de muestras cada segundo y extra distintas características, para crear un modelo de mecanismo de lenguaje en el indivíduo. Eso ayuda a reconocer edad promedio del origen de un sonido sobre todo en voces procesadas por instrumentos o grabadoras de distintos tipos.

Otros usos de audio forense.

Es utilizado para el reconocimiento de objetos presentes en la escena del crimen o vinculados a ella, por ejemplo, el sonido de un auto particular, el sonido de una pistola para reconocer el tipo, modelo y calibre de la misma. Es muy utilizado para reconocer en la aviación, las fallas mecánicas o estallidos de motores en las grabaciones de caja negra. 

Conclusión

Aunque la ciencia forense está muy desarrollada, en México pocos centros ofrecen talleres y diplomados para su desarrollo. También las leyes mexicanas no aceptan del todo algunas pruebas forenses relacionadas con sonido, pues se consideran poco confiables. En otros países, el audio forense a permitido reconocer a secuestradores, asesinos seriales, fraudes y amenazas gracias al reconocimiento por voz.

Debe quedar claro, que limpiar un audio con un filtro y un denoiser, o ecualizar la zona media alta para obtener evidencia es sólo el .02% de lo que representa realizar un análisis forense.


Rafael Mendoza evita dejar rastros de edición en Ad Libitum 
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