martes, 2 de julio de 2013

Reggaetón: ¿Es musical?




Reggaetón: ¿Es musical?

Este post puede llegar a ser un poco polémico e incómodo para la mayoría, considerando que de entrada existe mucho desconocimiento de la industria sobre este género musical. 

Todos los argumentos tanto de quienes están a favor  o en contra son válidos para mí. Sin embargo, no pienso hacerla de réferi entre ellos.

Para abordar este tema tan espinoso en lo musical, cultural, económico y social no hay otra forma de abordarlo más que desde su esencia.

Antes de llamarse reggaetón se denominaba Reggae en español, pues debido a la migración Jamaiquina a Panamá por la situación del conflicto del  Canal en los 90's, muchos Jamaiquinos no pudieron volver a su tierra. 

Panamá es el punto de partida hacia países como Puerto Rico, Cuba y Estados Unidos, gracias a la presencia norteamericana en la zona.

Ahora si... la pregunta de oro ¿El Reggaetón es musical?

Todos los géneros han sufrido

Tocar al reggaetón desde un punto de vista visceral, nunca permitirá entender objetivamente que se trata de una corriente que ha ganado popularidad por diversos motivos. Ningún género musical pide ser popular. Cuando decimos que el reggaetón es basura o crack musical, nos referimos no solamente a la música, sino al entorno en el que se desarrolla. 

Pero aparte de ello, debemos comprender que es una fusión de música reggae, soca panameña, salsa, bomba, hip hop y rap. 

Voy a hacer una comparativa que puede no gustar pero que ayudará a establecer la misma regla para todos los géneros.

El rock, es una derivación de mezclas entre el jazz y el blues, principalmente este último. La forma de canto abierto de este género en su tiempo, fué igual de reprimidio y considerado basura.

Muchos dirían en aquellos tiempos, que el jazz no debía ser ensuciado por el blues negro, pues al blues, se le consideraba un ritmo barato, de bajo nivel social y tocado por negros parranderos y sucios... ¿Les recuerda algún argumento sobre el reggaetón?.

En México tenemos la música de Danzón o bailes de salón como el Mambo, la Rumba, El Son y bolero, que en sus inicios se consideraban música de cabaret, alcohol, pachucos y bailarinas de mal vivir.  ¿Han escuchado algo parecido con el reggaetón?.

Todos estos juicios van cargados de una moralina social que es como la cubierta de mermelada sobre un pan tostado. En realidad, se debe comprender que se trata de un fenómeno sociocultural que puede gustar mucho a unos, menos a otros o completamente rechazado por muchos.

Si seguimos la lista, tenemos al Punk, Metal, Speed Metal, Trash Metal, Death Metal, Rap, Hip Hop y como ya vimos hasta el Jazz. 

Mozart no fué bien recibido al utilizar armonías y cadencias rápidas, Rachmaninov tampoco fué un héroe en su tiempo al considerarse exagerado para la armonía tradicional. 

Y hasta John Cage, que intentó liberar a la música de su espacialidad limitada por la orquesta, se le consideró un loquito que hacía sonidos con una jarra de agua, una maceta, o cualquier otra cosa que tuviera enfrente.

Comparativa musical

En diversos foros de las redes sociales donde se ataca al reggaetón basándose en la complejidad rítmica y comparándola con una partitura de Mozart, queda fuera de toda proporción la intención por comparación.

La mayoría ignora que el ritmo base que tanto hacen referencia en una partitura rìtmica, se llama "Dem Bow Riddim".  Proviene de una base del calypso (género jamaiquino) y la soca (ritmo caribeño). Si profundizamos en su estructura encontraremos que su base rítmica se considera un 3+3+2 o ritmo atresillado y combinado con un ritmo en 4/4. En pocas palabras... tiene estructura musical.


Se construye electrónicamente a partir de esta base y obtenemos el resultado que tanto odian unos y tanto alaban otros.

¿Letras polémicas o ideas sin sentido?

El argumento sobre las letras del reggaetón para muchos, está limitado a la connotación sexual que incluye. Este ha sido uno de las principales razones por las cuales se le ataca directamente .
Sin embargo, la sociedad está viviendo una transculturización global, donde se está sensibilizando y acoplando a las ideas moralistas gringas.

Por un lado se ataca al Hip Hop cuando habla de drogas y mamis, al reggaetón cuando pide que muevan el "cuchi cuchi", pero no se sanciona cuando vemos a adolescentes en desarrollo como Demi Lovato, Selena Gomez, Anahí, Belinda y demás artistas por el estilo, ser proyectadas como lolitas caras o finas.

Las letras de cualquiera de estos intérpretes masculinos o femeninos (One Direction, Justin Bieber, Alejandro Fernández, Chino y Nacho) rayan en la hipersensibilidad emocional y sirven para un mismo propósito. Crear audiencias por millares para venderles discos por millares...

Ya hemos hablado antes, que una disquera no le compra el éxito y talento a sus artistas, sino las audiencias que estos generan, los clientes a quienes pueden vender discos, DVD's, playeras, posters, plumillas, instrumentos signature, boletos carísimos y experiencias tras bambalinas.

En eso, el reggaetón masivo es igual de comercial y como producto, cumple la misma función que cualquier otro artista de nivel mundial.

Por ello, es irrelevante si las letras son buenas o malas, si tienen mensaje y contenido, es como las pasitas en un panqué... tienen que ir ahí para llamares panqué con pasas. Las letras tienen que ir ahí, simplemente porque tienen que completar el concepto de canción.

Formas de vestir y accesorios para perreo.

No hay mejor argumento de venta que la identidad con el producto. Cuando nos ofrecen una licuadora, no nos venden las velocidades, la estructura, el color. Nos venden la rapidez de preparación en salsas, caldos, licuados. El no ensuciarnos las manos para hacerlo y como plus, un bonito color que encaja en la cocina.

Recordemos que hasta este momento, hemos hablado de un producto denominado reggaeton y que hemos dicho su origen musical para comprender sus raíces y derivaciones.

El baile, la actitud, el entorno sexual, los tipos de evento y demás aspectos sobre el género, yo los consideraría como un complemento comercial.

Un argumento de venta para un sector específico y de identidad que son causa de otro tipo de análisis y donde tendría que intervenir un sociólogo, un antropólogo y un publicista.

Una sociedad reprimida no sólo por la religión (latinoamérica específicamente), con un concepto invasivo moralista desde el punto de vista estadounidense, con conflicto de identidad (tomo tequila y lo muestro en redes sociales con mi Ipad), con carencias económicas, no tiene más refugio que sus emociones más profundas, en las drogas, el fútbol, la televisión.

Cuando se dice que el reggaetón es música de malvivientes, déjenme decirles que los Beatles eran igual de chochos que Chino y Nacho o Pitbull. Todos conocemos el caso de Kurt Cobain, Jimmy Hendrix, Louis Armstrong, José José, Alejandro Fernández, Miley Cirus y la lista sigue y sigue.

Conclusión

En cualquier género se dice que para entender la música se debe vivir en ella. La idea que el rockero tiene que subir pasado o drogado para tocar mejor, es una constante en pleno siglo XXI. Que para sentir la interpretación de Kiss debes ir maquillado como Simmons y arrojar sangre al parejo. Que para entender el Reggae de Marley debes estar mariguano, o probar LSD con Pink Floyd.

Estos ciclos musicales se han repetido durante la historia, venden discos y merchandasing de una industria que no es nada ética en ese sentido. EMI, SONY, VIRGIN, WARNER y muchas más independientes, viven del recurso que provee el artista.

La sociedad juzga muchas veces con criterios diferentes. No defiendo al reggaetón porque en lo personal no me motiva su forma musical ni su criterio de proyección. Pero no puedo desaparecerlo simplemente apagando la tele o cambiando el canal. Soy fan del blues, del danzón, de la música de arrabales, pero no llevo mi vida como pachuco.

Cada quien tiene su nivel de tolerancia, aceptación, rechazo y criterio sobre la música. El reggaetón llegó, para algunos moda, para otros permanente. Vive su boom, como otros géneros. Hacerle la guerra a la música nunca ha sido opción. Evolucionarán otras formas musicales y con ello nuevas oportunidades.

Hasta ese momento, prefiero decir, conozco el reggaetón, conozco su origen, no es algo que produciría porque desconozco el proceso,  aunque no me desagradaría conocer a los que sí lo hacen de manera profesional. Finalmente es parte de un mundo que es mi vida; la música.

Espero sus comentarios y gracias porque ya rebasamos los 1700 visitas en casi un mes de trabajo en este blog.

Nos vemos mañana

Rafael Mendoza
Ad Libitum Estudio





0 comentarios:

Publicar un comentario